sábado, 11 de junio de 2011

Le sigo queriendo

Y ahí estaba yo, empapada por la repentina lluvia, con mi pelo dejando caer gotas pero feliz al verle después de mucho tiempo, sus ojos azules su pelo color limón y su sonrisa perfecta de la qe me había enamorado. En su rostro se confundían una leve sonrisa y una profunda tristeza, yo sin saber muy bien lo que pasaba me acerqué a su oído y le susurré un te quiero y sin pensarlo le di un beso, le pregunte que era lo qe había sentido y me respondió con un lo eres todo, de repente sonrió y me dijo que me esperaba en un rato. Yo casi sin creérmelo fui a ponerme una ropa seca. Cuando llegué lo vi allí sentado con la mirada en blanco, inmóvil .. me senté a su lado y me dijo:
- Así eres mucho mas guapa.
 Me puse roja y le contesté con un:
- A ti la ropa mojada también te sienta bien.
Nos echamos a reír sin importar lo que pasara alrededor, pero de repente se puso serio, me dijo que teníamos que hablar de nosotros. Ya no era un tu y yo no, sino un nosotros. Con los ojos llorosos y la voz entrecortada me dijo que esto no funcionaría, que era demasiado grande para mi. En ese instante se me cayó el mundo encima, no me lo podía creer. Salí corriendo sin darle explicaciones y con los ojos llenos de lágrimas.
Cada noche vuelvo a la misma plaza y a la misma hora con la falsa esperanza de que él este allí esperándome
 con sus ojos azules su pelo color limón y su perfecta sonrisa de la qe me había enamorado.

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